lunes, 23 de agosto de 2010

Triunfando en el bar (reedición)

(Os dejo un post que aparecía en antiguas versiones de Humor Serrano)

Triunfando en el bar

Entrevista a Miguel Montealegre “EL CAÑITAS”, maestro en el arte de tomar cañas y vinos en el bar “LA MONTERA Y LA BOINA”, conocido también como Bar de Paco.

ENTREVISTADOR (A partir de ahora E) – Buenas tardes, maestro.
CAÑITAS (A partir de ahora C) – A las buenas tardes.

E- ¿Cuándo empezó su afición?

C- Un día que iba por el campo, vi un toro a lo lejos. Me acerqué a él, le miré y él me miró a mí. En ese momento comprendí que…. Tenía que salir huyendo. Así lo hice y me metí a un bar a ponerme a beber. De este modo empecé en el mundo de los bares.

E- ¿Cuáles fueron sus primeros pasos en este mundo que comenzaba para usted?

C- La suerte de banderillas. Yo pedía una cañita y el camarero me ponía una banderilla; le pedía otra cañita y me ponía otra banderilla. Total, que cambio de cerveza de barril a la de botella (pido un tercio), y al terminárseme pido UN CAMBIO DE TERCIO. Lo cual es aprobado por el Presidente (de mi Comunidad de vecinos, que casualmente estaba en el bar), y él se tomó otro.

E- Dicen que usted es el único en el mundo que HACE EL PASEÍLLO DESPUÉS DE LA SUERTE DE BANDERILLAS ¿Cómo es eso?

C- De alguna manera, ya se lo he explicado. Tras tomarme las banderillas y solicitar el cambio de tercio (de cerveza); como termino algo mareaillo de tanta cerveza, me salgo del bar y DOY UN PASEÍLLO para despejarme.

E- ¿Es cierto que no se lleva muy bien con EL PICADOR?

C- Ya lo creo. Es Manolo, que es cuñao de Paco (el dueño del bar). Manolo es el encargao de preparar las patatas con picante, que son la especialidad de la casa; y es por eso por lo que le llamamos EL PICADOR. Lo que ocurre es que se pasa poniendo picante, y por eso, después de su actuación tenemos que pedir otro cambio de tercio (de cerveza) porque nos falta cerveza para apagar el fuego de la lengua.

E- Al parecer, su fuerte es ENTRAR A MATAR…

C- Sí, por supuesto. Y lo hago casi todos los días. En cuanto pido la cuenta de la consumición y veo que me cobran de más, salto por encima de la barra y cojo al camarero del cuello ENTRANDO A MATAR. Pero siempre se corrige a tiempo el gasto y no llega la sangre al río.

E- Dicen que sale usted por la PUERTA GRANDE casi todas las tardes.

C- Es cierto. Desde que han reformado el bar han puesto una puerta enorme y pasamos por ahí…

E- ¿Cuándo fue la última vez que le dieron LAS DOS OREJAS?

C- Ayer mismo. Le pedí a Paco una ración de oreja, y como el cerdo era pequeño tuvieron que usar las dos orejas para una sola ración.

E- ¿Y el rabo? ¿Se lo han dado alguna vez?

C- Sí. También tomé rabo de toro el domingo pasado.

E- ¿Espera triunfar en LAS VENTAS?

C- La verdad es que sí. Porque yo trabajo vendiendo fruta en el mercado y creo que este año LAS VENTAS de fruta van bien.

E- ¿Qué se le pasa por la cabeza cuando ve LOS CUERNOS DE CERCA?

C- Voy en seguida a casa y le digo a mi mujer que como vuelva a flirtear con el del butano me va a oír.

E- ¿Ha salido alguna vez a hombros?

C- Sí. El año pasao cogí una borrachera que me tuve que sujetar a los HOMBROS de dos colegas para llegar a mi casa.

E- ¿Está contento con su cuadrilla?

C- Contentísimo. Tengo cuatro chavales que son estupendos. El mayor ya va a la universidad.

E- ¿Sufre usted mucho ANTES DE LAS CORRIDAS?

C- La verdad es que sí. Porque me cuesta un montón convencer a mi señora por las noches para que me deje ENTRAR EN FAENA con ella.

E- ¿Usted es de los que se arriman?

C- Yo sí. Porque no me gusta tomar cerveza sentado en una mesa. A mi me GUSTA ARRIMARME A LA BARRA y tomármela allí.

E- ¿Le molesta que la gente le grite en plena faena?

C- A mi no. Me entra la cerveza igual con ruido que en silencio.

E- ¿A qué edad piensa retirarse?

C- Cuando Paco se jubile y cierre el bar. Aunque, probablemente me busque otro bar en el barrio.

E- ¿Su mujer se alegra cuando termina la faena y llega usted sano y salvo a casa?

C- Pues, sí. Me dice ella: “parece mentira que con la cantidad de alcohol que llevas encima puedas todavía mantenerte en pie”.

E- ¿Ve usted con buenos ojos lo del AFEITAO?

C- La verdad es que no. A mi me da mucha pereza afeitarme y llevo la barba de dos o tres días.

E- ¿Cuántas veces le han dado UN AVISO?

C- Huy, muchas. Me dicen: “Cañita, que ya has bebido mucho, para un poco hombre…”

E- Por último, cuando termina la faena y mira al tendido ¿qué ve?

C- ¿Cuándo miro al tendido? Pues ropa limpia secándose…

FIN